La quiero y aún
estoy tratando de descifrar si ese querer
pertenece a un tiempo corto o un tiempo muy lejano; si es corto podría
tener mis dudas y quizás mis emociones sean infundadas por un lapso de locura
pasional, o quizás pueda convertirse en efímera coincidencia.
Si es querer lejano, entonces si fue creciendo de a
poquito como aquella gotera que resonaba y perturbaba mi mente en mis días de
cansancio mental, ¡cállate gotita déjame dormir!
A veces siento que es una cosa loca su repentina pasión por mí, pero no puedo evitarlo me gusta, me llena de
infinita alegría su carita de inocencia que me recuerda a esas horas frente a
la tele llorando por las tontas y cursis novelas coreanas.
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